TURISTA CULTURAL: 4ta Copa de Improvisadores

Una competencia llena de risas, imaginación y mucha chispa.

¿Quién diría que el teatro podría ser espectáculo y deporte? La Liga de Improvisadores de Baja California (LIBACA) reta esta noción con la 4ta Copa de Improvisadores, celebrada desde el 1 de febrero hasta el 28 de marzo (con un descanso el 14 de marzo). La sede de cada sábado es el Foro Experimental del CEART a las 7 de la tarde. En total serán 8 funciones y participarán 4 equipos de 4 integrantes cada uno; su meta es el añorado “Chamizo de oro”.

En la jornada #3 (15 de febrero), las Hienas Parlanchinas se enfrentaron a las Cachoras Fugitivas. Cada equipo explotó diferentes recursos teatrales para divertir al público; sin importar que representaran una película extranjera, teatro musical, un comercial o incluso una tragedia, los actores dejaron todo en lo que LIBACA orgullosamente promociona como “El mejor espectáculo de comedia para toda la familia”.

La dinámica de la Copa

El show comienza desde la fila para entrar, donde el staff le solicita a los asistentes que escriban en una hoja de papel una frase, palabra o título de película —lo que sea realmente—, pues con estas notas los árbitros decidirán la temática de cada escena, el tipo de improvisación que harán los actores y la duración.

Escenas de esa noche: “Conde Drácula”, “Gary, vuelve a casa”, “Ya supéralo”, “Amor a segunda vista”

Algunos de los eventos memorables de la noche incluyeron un número de teatro musical, actores pretendiendo ser closets y lavadoras, un episodio de anime y una escena representada totalmente en un idioma ficticio.

Los árbitros (Misha y “El tripas”) así como los comentaristas Daniel y Adrían también aportaron a la función, trabajando realmente como animadores que le permitían un momento de descanso a los en veces agotados improvisadores.

Con humor único

La Copa de Improvisadores inició con el actor Héctor Bonilla, quien trajo el concepto a la Ciudad de México desde Canadá. Ahí, en el Teatro Helénico, Misha Herrera (Premio Estatal de Literatura en dramaturgia, 2014) participó en el evento y decidió traerlo a tierras cachanillas.

Éstos son actores improvisadores, no improvisados.

Misha Herrera, director de LIBACA

Ahora él y su esposa Alejandra Mancilla, padres y directores de LIBACA, buscan crear un espectáculo familiar donde el público de todas las edades realmente pueda divertirse sin reservas de que sea ñoño o infantil, en palabras de Mancilla.

Aunque respetan las tradiciones del humor mexicano (la picardía, la grosería, el albur), los directores consideran que la comedia es un campo enorme y ofrece muchos más recursos. Por eso Herrera afirma: “Somos capaces de podernos reír y contagiar de una comedia donde apelamos más al ingenio y a la creatividad.”

¿Te gusta el contenido que lees aquí? Entonces asegúrate de seguir a PinedaEscribe en Facebook e Instagram para que estés al tanto de futuras publicaciones.


Artículos recientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *