Escoge Tu Próximo Libro: Tips para decidir tu siguiente lectura

Muchos libros, poco tiempo. Ésa es la maldición de aquellos que vemos cómo los libros se apilan como ladrillos, y hasta que no los leamos y los disfrutemos eso serán para nuestra mente atormentada. Deberían ser una lección nueva, un nuevo entendimiento. Nos intrigaron en su momento. Nos emocionaron cuando sentimos su peso. Ahora les estamos fallando. ¿Qué debemos hacer entonces para escoger nuestro siguiente libro?

No comprar tantos.

Pero eso no es posible, ¿o sí? Hay tantas cosas por aprender, tantos estímulos. Sé cómo es eso. También sé lo que es la parálisis causada por un exceso de opciones. Es como la lista de Netflix que dices que vas a terminar pero en forma de árboles muertos.

Hablando con la experiencia de un ávido acaparador de libros tanto digitales como físicos, les presento una serie de recomendaciones para que organicen el caos y escojan su siguiente libro.

  • 1. ¿Existe un libro que hayas hojeado recientemente? ¿Pensaste en él mientras terminabas tu último libro? Léelo. No importa si estás a la mitad de una saga. No lo compliques traicionando a tu curiosidad y a tu instinto. Aponerse a ellos suele acabar en desastre (y más libros para el montón).
  • 2. Que tu siguiente libro sea de un asunto distinto al último que terminaste. Me encanta leer sobre boxeo y artes marciales, pero si me la pasara leyendo únicamente libros de ese tipo terminaría harto. Además, si lees libros consecutivos sobre el mismo tema corres el riesgo de la repetición y la muerte de tu interés. Por lo tanto también te recomiendo que expandas tus intereses. Olvídate de lo que dirán los demás. La lectura es para ti y para ti nada más.
  • 3. Lee algo corto de vez en cuando. Menor extensión no significa menor calidad. Existen excelentes relatos, novelas cortas y ensayos breves. Lev Tolstoi, autor de una de las novelas más extensas de la historia (La guerra y la paz), es también el autor de una de las mejores novelas cortas (La muerte de Iván Ilich). Los libros largos cansan, sobre todo si los lees de forma sucesiva. Cambia la extensión de tus lecturas para añadir variedad.
  • 4. Lee algo más sencillo y/o familiar. Henry Rollins es un voraz consumidor de música. Siempre busca su nuevo álbum favorito o un artista que lo emocione; no obstante, cada fin de semana regresa a sus favoritos de siempre para “reponerse”. Tú puedes hacer lo mismo. Todos tenemos un gusto culposo como lectores, desde las novelas eróticas, de terror o de fantasía, los libros de autoayuda, los cómics o, como en mi caso, las novelas negras. Consiéntete de vez en cuando. A nadie realmente le importa ese boxset de 50 sombras de Grey escondido al fondo de tu librero.
  • 5. Observa tu lista de libros pendientes y pregúntate por qué los conseguiste. A veces estamos tan emocionados por conseguir libros nuevos que olvidamos por qué los queríamos en un principio. Si recuerdas el por qué de tus adquisiciones, facilitarás tu decisión.
  • 6. Vincula alguna experiencia personal reciente con tu próximo libro. Esto no aplica solamente a los libros de psicología o de desarrollo personal; de hecho, es parte de lo que Benito Gámez llamaba “lectoescritura vivencial”. La lectura puede ser el impulso que necesitas para resolver un problema o bien para encontrar validación en tus dificultades.
  • 7. Lee las primeras cinco páginas. Lee las cinco últimas (si quieres). Procrastinamos porque no sabemos cómo iniciar nuestra siguiente tarea ni qué esperar de ella. El primer paso es el más complicado, así que si te familiarizas con tu siguiente libro tendrás una mayor probabilidad de quedarte con él y terminarlo.
  • 8. Ya no eres la persona que escogió ese libro. Bótalo. En definitiva la opción más radical, pero no por eso la única ni la menos acertada. Como individuos estamos en constante cambio; aquello que nos interesó hace un año podría ya no interesarnos hoy. Una alternativa a simplemente deshacerte del libro es prestárselo a alguien que tal vez lo aprecie más y pueda contarte acerca de él, de modo que pueda convencerte de leerlo. Eso sí, buena suerte para recuperarlo.

El patrón es obvio. La variedad es la clave para saber qué leer a continuación, variedad en la extensión, el tema o la complejidad. Tu viaje por los libros debe ser una serie de montañas y pendientes en vez de un valle. Es lo que satisface nuestra paradójica búsqueda simultánea de certeza e incertidumbre. Buscamos cosas nuevas, pero siempre dentro de un margen de tolerancia.

Espero que estos consejos les hayan funcionado. No duden en añadir otra estrategia que conozcan a la lista y, sobre todo, no olviden disfrutar ni experimentar.

¡Feliz lectura!


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