NIGHT OF THE LIVING DEAD: Reseña y análisis

La ficción de zombies es una fantasía sociópata, al menos a primera vista. Aquella obsesión nefasta con el holocausto zombie de inicio de la década lo único que hizo fue ponerle un velo al deseo de muchos de tener licencia para matar, aunque en otros casos inspiraba un torcido espíritu de aventura como el de Into the Wild.

Como se darán cuenta, mi opinión de este género no era la mejor. Eso cambió después de que viera Night of the Living Dead (1968) de George A. Romero, que si bien no es la primera película de zombies o muertos vivientes, es la responsable de muchas de las actuales convenciones y clichés del género. Es, en otras palabras, la primera película moderna de zombies.

Lo primero que salta a la vista de la película, además de la fotografía blanco y negro, es su bajo presupuesto. Esto es muestra del vínculo eterno entre el cine independiente y el género de terror, lo cual podemos adjudicar a tres factores: 1) las películas de terror son producciones usualmente económicas, 2) son parte de un género popular y por lo tanto 3) son redituables. Además, las películas de terror son un campo fértil para que actores y equipos de filmación primerizos consigan experiencia. Sólo recordemos que las primeras apariciones en pantalla de gigantes como Clint Eastwood, Jack Nicholson, George Clooney, Jennifer Anniston, Johnny Depp y Kevin Bacon fueron en películas de terror. En el caso particular de esta película, fue el debut en pantalla de un actor teatral llamado Duane Jones, de quien hablaremos más adelante.

Otro punto fuerte del cine de terror es la creatividad, en especial al hacer efectos que queden dentro del presupuesto. Incluso si no disfrutas de la trama, puedes apreciar el esfuerzo que hacen los maquillistas y artistas de efectos especiales para crear criaturas e ilusiones convincentes.

night of the living dead
Cortesía: syfy.com

El legado

La trama de Night of the Living Dead inicia con dos hermanos, Barbra y Johnny, visitando la tumba de su padre. En el cementerio son acechados y después atacados por un hombre extraño que mata a Johnny y obliga a Barbra a escapar, primero en auto y luego a pie, hasta que llega a una casa abandonada donde encuentra el cadáver descuartizado de una mujer. Entonces descubre que está sola y rodeada por una horda de muertos vivientes, entre ellos el hombre del cementerio, hasta que diferentes sobrevivientes se resguardan dentro de la casa, sellando las entradas y ventanas mientras buscan una manera de escapar o cuando menos sobrevivir entre crecientes tensiones.

Esta película se mantiene vigente y emocionante 50 años después gracias al drama que evoca; los sobrevivientes carecen de los medios para contener a los muertos vivientes, improvisando herramientas y soluciones temporales, fallando catastróficamente en sus planes y aferrándose a sus prejuicios aún en el apocalipsis. Aquí luce el talento actoral de Duane Jones (Ben), el único hombre de color de la película y, en una decisión progresiva, el protagonista.

Ben desafía a su época —en ciertos modos hasta la nuestra— al romper el estereotipo del hombre de color ruidoso e ignorante y al tomar el liderazgo en la casa, haciendo caso omiso de las constantes protestas de Harry, otro de los sobrevivientes. Su tono de voz es firme, su vocabulario amplio, su intelecto ágil.

Aunque la película reside en el género de terror durante el primer y último acto, el segundo está lleno de suspenso precisamente por los desafíos de Harry y por el misterio detrás de los zombies. Aquí Romero expone la trama mediante transmisiones de radio y televisión, hábilmente creando un ambiente de histeria masiva sin mostrar mucho. Las transmisiones también establecen algunas reglas sobre los zombies que serán tan famosas como las leyes de la robótica de Asimov, la más importante siendo que un zombie es un cadáver reanimado que vuelve a morir sólo hasta que es quemado o su cabeza es destruida.

En cuanto a la fotografía, el uso del blanco y negro es una decisión deliberada que busca traerle un aire de autenticidad y realismo a la violencia, la cual Romero asoció con las imágenes de noticieros de la época. Las imágenes en blanco y negro son mucho más efectivas gracias a la escasa iluminación de las escenas más extremas de violencia y gore, donde el ojo completa las imágenes.

El punto débil de la película es la actuación del reparto —muchos de los miembros del equipo de filmación, incluyendo al director, participaron como extras y en papeles secundarios e incidentales para ahorrar dinero. Por eso la dramática pelea entre Ben y Harry que detona el tercer acto de la historia es tan torpe; además, hay que recordar que al ser la primera película moderna de muertos vivientes, no existía material previo en el cual basarse para la actuación de los zombies, llevando a alguna que otra inconsistencia en su comportamiento, tales como su capacidad de correr o utilizar armas —esto lo veremos mucho tiempo después en películas como 28 Days Later.

Pensamientos finales

Night of the Living Dead es en conclusión un homenaje a la creatividad y a los efectos prácticos, un proyecto de terror con un parentesco lejano a “I Am Legend” de Richard Matheson, donde un director de comerciales y su equipo reflejaron la paranoia de sus tiempos y la mantuvieron vigente.

Ahora, aunque Criterion acaba de lanzar al mercado una restauración en 4K de la película, el corte original se encuentra en el dominio público debido a un error legal, por lo que puedes verla totalmente gratis y sin ninguna repercusión legal en YouTube. No hace falta mencionar que es para público de amplio criterio, ¿o sí?

Feliz Halloween.

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