MOB PSYCHO 100%: Si Nadie Es Especial

ONE, el autor de One Punch Man, creó esa historia para distraerse. One Punch Man es tanto parodia como ficción de alto concepto, la respuesta a la pregunta “¿Qué sucedería si el superhéroe más fuerte del mundo tuviera la personalidad y la presencia de un oficinista?” Y si bien la trama tiene momentos emocionantes y personajes entrañables, no deja de ser una historia impulsada únicamente por su premisa. Después de todo, el público entiende la broma: sin importar cuánto esté en juego, todo se resolverá literalmente con un golpe. Esto es una referencia directa a series como Dragon Ball en las que se retrasa la llegada del protagonista para generar tensión.

Cuando supe que el creador de One Punch Man tenía otro proyecto, supuse que sería otra reconstrucción de género.

Estaba equivocado.

Mob Psycho 100% es la historia de Shigeo “Mob” Kageyama, un chico introvertido que todos subestiman pese a su potencial psíquico. Lejos de ser una parodia, esta historia es una exploración psicológica del talento, el deseo de obtenerlo y las dificultades de poseerlo. Si bien contiene batallas a gran escala, éstas no son sólo una recompensa como en One Punch Man (y aún más su adaptación animada) sino un punto vital para avanzar el arco narrativo de los personajes involucrados.

Resulta obvio que el tema que más intriga a ONE es el peligro de sobresalir. Para él, buscar reconocimiento sólo enmascara nuestras deficiencias y necesidades. Sin embargo, mientras que en One Punch Man esta crítica es superficial–una tesis sarcástica sobre Superman–, en Mob Psycho 100% es el punto central de la trama. El eje central de Mob es el deseo y su capacidad de corromper sin importar que tan talentoso, popular, atractivo o poderoso seas.

Como ya he explicado, Mob es un chico con un alto potencial psíquico. A pesar de que podría abusar de sus habilidades para obtener lo que quisiera, él desea esculpir su físico para ser popular y gustarle a su amor secreto. Tiene un poder increíble y sigue insatisfecho.

Opuesto a él está Teru, un chico que sí abusa de sus habilidades para tener una linda novia y lacayos obedientes. Hasta que tiene su confrontación con Mob aprende que su poder psíquico se está transformando en su único rasgo memorable, un don sin el cual es nada. Incapaz de aceptar esta realidad, Teru ignora sus poderes y trata de estrangular a Mob con sus propias manos en un momento que carece del embellecimiento de los superpoderes y otras ficciones. El resultado es una escena cruda, sin glamour ni gloria en la que un adolescente prefiere matar con tal de seguir negando la realidad.

Ni Mob ni Teru se acercan a Ritsu, el hermano menor de Mob y el personaje más interesante de la trama.

Ritsu es todo a lo que Mob aspira ser: listo, competente, compasivo, atractivo y popular. Pero Mob ignora que, tras una experiencia traumática que los hermanos vivieron en su niñez, Ritsu está secretamente aterrado de él y esto le provoca un profundo sentimiento de inferioridad, por lo que anhela tener suficiente poder para ya no sentirlo. Es así como un hermano rechaza el don que el otro desea, creando una narrativa clara y sublime sobre lo que provoca luchar en contra de nuestras circunstancias, nuestro entorno y nosotros mismos. Mob Psycho 100% representa la tragedia más humana que existe: el miedo, la soberbia y la avaricia que genera nuestra inevitable tendencia hacia el cambio.

Como contrapunto a esta perspectiva tan pesimista está Reigen, el único de los protagonistas que no ansía poseer ningún don.

Reigen es uno de los pocos adultos en la trama, un estafador que emplea a Mob como recepcionista en su oficina y que a pesar de todo es el único que toma en serio los complejos del joven psíquico. Quien debería ser el personaje más ruin y más patético resulta ser el pilar del protagonista y el equilibrio emocional de la historia. Es gracias a Reigen que Mob alcanza la madurez suficiente para continuar superándose, aceptando que su poder no tiene por qué ser la característica que lo defina como persona.

Mob es en conclusión una historia sobre los peligros de anhelar demasiado a costa de ignorar todo lo que ya hemos logrado. Nos advierte que la obsesión con ser únicos sin importar límites o talentos es un camino seguro al sufrimiento a menos que sepamos aceptarnos y que, justo como lo dice el primer verso de la apertura, si nadie es especial quizá puedas ser lo que tú quieras ser.

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