THE HIGHWAYMEN: Reseña y análisis

Joaquin Murrieta, Ishikawa Goemon, John Gotti, El Chapo, Jesse James, Pablo Escobar. Todos criminales, todos forajidos. El amor que les tuvieron es el desprecio hacia las autoridades, la idealización del noble ladrón que quita a los ricos para darle a los pobres, la fascinación por una vida más allá de una línea que pocos cruzarán, pero llega un punto en el que estas figuras caen y sus muertes siempre llevan la marca de la emboscada y la traición. Su leyenda comienza y termina en violencia.

Hace tiempo analicé el filme Pat Garrett & Billy the Kid y sus mensajes antiestablecimiento, así como sus comentarios acerca de la vejez y la obsolescencia. The Highwaymen, película estrenada en Netflix este 2019, es similar; cambiemos el Salvaje Oeste por el sur norteamericano, el final del siglo XIX por la Gran Depresión y al carismático Billy the Kid por Bonnie Parker y Clyde Barrow. Pat Garrett (James Coburn), el viejo pistolero que vende su libertad a cambio de estabilidad, es ahora Frank Hamer (Kevin Costner), un legendario Ranger de Texas a quien sacan de su retiro para capturar a Bonnie y Clyde por cualquier medio necesario. En ambos filmes el gobierno “sanciona” a personas fuera de su control —le otorga licencia para matar a individuos dispuestos a hacer aquello que no pueden y no quieren.

Bonnie y Clyde aparecen escasas veces durante la película, su presencia semejante al paso de un desastre natural que cobra vidas para que después la pareja —tomando un pasaje del Gran Gatsby de Fitzgerald— regrese a su gran indiferencia o lo que fuera que los mantiene juntos, dejando que la gente limpie el reguero que quedó.

Frank Hamer inicialmente se rehúsa a traer a los famosos ladrones ante la justicia, pero cambia de parecer tras escuchar sobre otro tiroteo en el que están involucrados. Su motivo para ir tras ellos parece ser el acabar con su fama y erradicar su mensaje de exceso y violencia. Sólo hasta que la trama avanza y conocemos más a fondo a Hamer comprendemos que va tras ellos porque sabe que nunca se detendrán.

La película destaca por sus paisajes rurales.

Sabiendo que no podrá hacerlo sólo, Hamer recluta a otro viejo Ranger: Benjamin Gault (Woody Harrelson), quien además de añadir humor y humanidad a la película hace las veces de la conciencia de su compañero. Es Gault quien desde un principio comprende que no podrán arrestar a Bonnie y Clyde, que deberán matarlos. Lo que ya es de por sí una tarea cruel y complicada empeora debido a la edad de ambos protagonistas. La impresión resultante es la de dos figuras paternas luchando por corregir lo incorregible, y esta impresión es aún más fuerte durante los dos monólogos más importantes de la película.

En el primero, Hamer y el padre de Clyde debaten sobre cómo el acto de matar te cambia para siempre y encamina tu vida, si Clyde terminó como un forajido por su temperamento o por el hostigamiento de las autoridades después de que cometió un crimen menor; en el segundo, que sucede la noche antes de la famosa emboscada en la que Bonnie y Clyde caerán abatidos, Gault relata una masacre en la que tomó parte y la carga que dejó en su conciencia. Kevin Costner y Woody Harrelson respectivamente hacen un excelente trabajo, con el segundo en particular canalizando la energía dura de Robert Shaw en aquel famoso monólogo de Tiburón.

También debo mencionar la cinematografía de la película, ya que retrata el impacto de la Gran Depresión no en las grandes ciudades como suele pasar en el cine hollywoodense, sino en las áreas rurales del sur de Estados Unidos, donde vemos campamentos de indigentes, carreteras desiertas y pueblos distantes de la modernidad, así como de la ley y el orden.

Éste es un thriller en todo el sentido de la palabra, una persecución de dos horas y quince minutos interrumpida por tropiezos, burocracia, falsas pistas, encuentros cercanos, traiciones y escapes de último momento, una persecución adornada por debates filosóficos sobre el destino, la sensacionalización del asesinato y el peso cobrado al alma cuando se toma una vida.

La película originalmente sería estelarizada por Paul Newman y Robert Redford, quienes colaboraron en clásicos como Butch Cassidy & The Sundance Kid y El Gran Golpe.


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