EL MEJOR SAMARITANO: Microficción sobre la virtud instrumentalizada

Un regalo no consiste en lo que se recibe o da, sino en la intención del donante y del que recibe.

Séneca

Chapoteo. Jadeos. Parálisis.

Alguien cayó al río; ahora lucha por mantenerse a flote. Alza la mirada vidriosa mientras, en su desesperación, intenta subir por una escalera invisible. Si no grita, es porque cada que abre la boca entra otro trago de agua.

Federico observa sobre el barandal, el vacío en su estómago haciéndose más y más grande. Entonces recuerda aquel artículo que leyó en Buzzfeed; decía que los buenos samaritanos tienen una mayor expectativa de vida.

Determinado a llegar a viejo, a conocer a sus nietos, Federico se prepara para entrar al agua y hacer la buena obra del día.


Otros poemas y escritos

Artículos recientes

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *