Devilman: ¿Qué es el Poder?

A primera vista Devilman de Go Nagai (1972) no tiene ninguna razón para sobresalir. Los dibujos apurados, los monstruos intencionalmente fálicos y el erotismo excesivo deberían hacer del legendario manga—cómic japonés—una reliquia de sus tiempos. Aún así es una de las obras con mayor influencia entre creadores japoneses y más allá. Hideaki Anno la nombra como influencia principal del gigante que continúa siendo Neon Genesis Evangelion. Dicha influencia ni siquiera se limita a las referencias bíblicas o al esoterismo judío.

Justo como el tema preferido de ONE es el miedo a ser definido únicamente por un talento, las mejores historias de Go Nagai—Devilman, Mazinger Z y Getter Robo, este último con Ken Ishikawa—lidian con las características del poder absoluto. La respuesta de Nagai a si el poder corrompe es tan profunda y tan brillante que en momentos reta la estructura de la pregunta misma.

Comparemos.

En Mazinger Z, el adolescente Kouji Kabuto recibe el legado de su abuelo, un formidable robot gigante con el que detendrá las huestes del Baron Ashura y Doctor Hell. Este poder viene con una advertencia que hace del “poder y responsabilidad” de Spider-Man una fábula infantil, pues el abuelo advierte: Lo que hagas con Mazinger será tu decisión. Ya sea que hagas el bien o el mal, este poder es tan formidable que nadie podrá juzgarte. Podrás transformarte en un dios o en un demonio.

Y como lo sabemos quienes crecimos viendo las retransmisiones de Mazinger en TV Azteca, Kouji decidió salvar el mundo.

Mientras tanto en Devilman, el protagonista Akira Fudo no tiene opción. Tras obtener el poder del demonio Amon, se ve obligado a defender a la humanidad de los demonios que buscan reconquistar la tierra. En esta guerra Akira descubre que sus rivales, pese a su naturaleza violenta, son capaces de emociones como el amor y la lealtad; también descubre que los humanos no son tan diferentes a los demonios ya que los consume la paranoia, cometiendo horribles actos en veces más crueles que los de sus enemigos. Y con esa facilidad se confunden bien y mal, conceptos que quedan definidos no por los sabios sino por aquellos con el poder para imponer su voluntad sobre los más débiles.

Conforme se acerca la dramática e histórica conclusión de la trama ya no se sabe si el poder en realidad corrompe como anteriormente lo mencioné. Nagai da a entender en términos pesimistas que no existe la corrupción, sólo las protestas de aquellos que no tienen los recursos para controlar al poderoso. De estar en su posición harían lo mismo. Akira está entonces atado una causa sobre la que está menos y menos convencido. Si decide o no abandonar a la humanidad es algo que les corresponde a ustedes descubrir.

Una adaptación de la serie titulada Devilman Crybaby está ahora disponible en Netflix. Cuenta con 10 episodios de 20 minutos, perfecto para un maratón. Sólo no esperen una historia amigable. Pese al arte sencillo y el inicio un tanto inocente, es un sólido punto de entrada para aquellos que no han tenido el tiempo ni la oportunidad de gozar este clásico en alguna otra de sus adaptaciones o bien en su formato original.

Ésta es–y siempre será en esencia–la historia de un hombre que sacrificó todo por nada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *