CIAO: Poema sobre personas ocupadas

I

Hola, Tito.
¿Cómo estás?
Ay. Yo estupenda, como siempre.
¿Sigue en pie la cita de esta tarde?

¿No podrás?

Entiendo, querido.
Te haré otro campito en mi agenda,
pero te quedarías bizco si la vieras.
Ando como bólido:
tengo que aprender a hacer popó,
pintar dentro de las líneas,
ver la Cerdita Peppa y
dormir la siesta y bañarme,
todo en un día.
Pero bueno.
A llorar al panteón.
Así es la vida de una niña de tres años.

Te dejo; casi se le acaban los chicles a mi celular.
Cuídate, querido. Ciao.

II

Buenas tardes, señora.
Me temo que Tito Camotito no puede atenderla.
Está comunicándose con Betty Spaghetti, su asistente.

Entiendo que esté consternada,
pero el señor Camotito tiene un compromiso con Barbie y la princesa Elsa
desde hace mucho,
además de que hay otras niñas esperando
jugar con él a la roña, la comidita y las escondidas.
Quizás haya una cita para usted si alguna de ellas me cancela.
La mantendré informada. Hasta entonces
le imploro tenga paciencia. La industria de los amigos imaginarios es así.

¿Por qué no juega con su papi?

Disculpe. No quise ofenderla. No tenía idea.

¿Guste que la contacte en este número?
Enterada. Así será.
No nos llame; nosotros la llamaremos.
Pórtese bien. Ciao.

III

SALUDOS.
HAS LLEGADO AL BUZÓN DE

Tito Camotito

DEJA TU MENSAJE DESPUÉS DEL BIP
Y ME COMUNICARÉ CONTIGO EN UN MÁXIMO DE TRES MIMIS
CIAO

IV

Hola, primor.
Es Tito, Tito Camotito.
Hablo para disculparme personalmente.
Tenemos mucho tiempo sin vernos.
No te lo tomes personal.
Es que se me ha pasado invitarte.
Todo está en tu cabeza.
Mis planes cambian de repente.
Prometo avisarte la próxima vez.
Jugaremos con tus muñecas todo el día.
Todavía te quiero.

Ciao.

V

Tito es el mejor compañero de juegos,
el amigo imaginario de todas las niñas buenas y bonitas,
y por eso es más difícil de contactar que el presidente.
No lo entenderías, papi.

¿Cómo? ¿Quieres jugar?
¿Qué pasó cuando Elsa y yo te buscamos ayer?

Da igual. Está bien. Todos estamos ocupados.
Lástima que no pueda jugar contigo ahora.

No hagas esa cara, por favor.
Te queda pésima.
Prometo hacerte otra cita.
¿Sería todo?

No. No tengo tiempo para nalgadas.

Estoy en la
mitad
de algo importante.
Tal vez después.

Ciao.

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